crianza slow

Primero fue el slow food, luego el slowcities y ahora la tendencia  slow parenting llega a España y parece que es para quedarse. Aunque el movimiento se originó en Italia, es ahora cuando está cogiendo más fuerza, sobre todo en EE.UU. Y en España, algunas de nuestras mamás más populares como Sara Carbonero, ya se ha hecho eco de esta nueva forma de ver la vida. De echo, ha empezado una aventura profesional, Slow Love, que defiende esta filosofía de vida.

El movimiento Slow es una corriente filosófica, un estilo de vida que pretende que el ser humano desacelere el agitado ritmo de vida del siglo XXI y recupere la conexión con el entorno que le envuelve, el medio natural y su propio desarrollo personal. En definitiva, el movimiento slow te invita a que pares un momento y te plantees si estás disfrutando de las cosas o simplemente las ves pasar rápido y si esta es la velocidad a la que quieres que vaya tu vida.

Hoy nosotras queremos ir más allá y hablarte de un movimiento derivado de la slow life, que es la slow maternity o slow parenting, una nueva corriente que se encuentra en pleno auge. En los tiempos que corren, nuestro ritmo de vida es demasiado rápido, y eso hace que, de manera consciente o no, esas prisas afecten al modo en que criamos a nuestros hijos. La crianza slow simplemente sostiene que debemos educar a nuestros hijos sin prisas. Hay que dejar que los niños jueguen, experimenten y aprendan por si mismos cometiendo sus propios errores.

Es tomarse la educación de los niños como algo que forma parte del transcurso de la vida, como algo una evolución constante, en la que el niño debe ser niño. Al que hay que dejarle investigar, jugar, aprender a su ritmo y a la vez ponerle límites, inculcarle valores, alabarle cuando hace las cosas bien y regañarle cuando lo hace mal» Fuente TELVA

slow parenting

Y nosotros, como padres, no debemos ponerles impedimentos, sino permitirles que disfruten de su infancia y sentirnos parte de su disfrute. Además, la filosofía slow parenting también tiene beneficios para nosotros los papás. En el momento en el que te detienes y observas te conviertes en un espectador de lo que hacen tus hijos: disfrútalos, míralos mientras juegan, mientras comen. Conserva en tu memoria estos momentos. El tiempo es oro y criando a tus hijos debes llegar a amasar una fortuna.